Recuerdo aquellos días donde lo único que quería era ser "grande", donde quería tener la edad suficiente para hacer lo que se ocurriera, hoy ya la tengo y con unas ganas locas lo único que deseo es volver a ser pendeja, es loco, siempre cuando tenemos lo que queremos resulta que ya no nos basta, queremos lo que perdimos.
Hoy ya no quiero ser "grande", quiero ser una niña, quiero ser esa niña loca, que era feliz con la manzana rojita recién sacada del cajón o que era feliz al jugar un partido de fútbol el domingo con mis primos, extraño esos momentos, extraño las piscinas de barro que hacia de niña, extraño sacar las arañas pollito de sus nidos con botellas llenas de agua, extraño el olor a vaca con que llegábamos los fines de semana en que nos íbamos a marcar animales con mi tatangelito, extraño las ridículas guerras con bostas de vaca secas, extraño salir a recoger moras, extraño a mi perro fiel. Es difícil extrañar tantas pequeñas cosas que por el solo hecho de crecer he perdido. A pesar de todo no me siento infeliz, ni vacía, me siento llena, llena de todos esos lindos recuerdos, llena del amor que había en cada una de esas cosas. Cómo no sentirme así, si creo que pocos niños pueden decir que hicieron tantas locuras.
Ya mas grande lo que mas recuerdo eran las escapadas por una ventana, los domingos familiares, las fiestas de año nuevo donde la canción que mas nos identificaba era esa de la familia de pinpinela (que gracioso), como olvidar los arboles a los que me subí y de los cuales mas de alguna vez me caí, los caballos en la casa, la vaca que casi me atropella en una loca carrera por la calle, las sacadas de leche en la mañana, el pan amasado, los asados, los pollos, los conejos, la navidad haciéndome pasar de viejo pascuero solo para mantener la ilusión de mis hermanitos, esos pequeños que me robaron el corazón y que aun les pertenece.
Uff, que tengo recuerdos, soy una persona rica gracias a ellos. De los malos momentos, mejor ni hablar es mejor ser como dice la canción y decir "Te miro y sonrío , yo miro esos recuerdos en mi mente y sigo mi camino siempre sonriendo, porque como decía mi tata "Se ve tan linda cuando se ríe", yo creo que me conscienticé con eso, porque ahora no puedo dejar de sonreír cuando me pasa algo malo, es como el exorcismo autoimpuesto para sacar todo lo malo y dejar solo lo bueno. Podría escribir un libro con ellos y no terminaría nunca, he tenido todo lo que una niña podría desear, tengo en mi cuenta de ahorros de recuerdos para cuando sea vieja, millones de cosas, partiendo de un par de ojos luminosos que actúan como farol para cuando todo se ve oscuro, miles de sonrisas, palabras de cariño, juegos, afectos, verdades, amigos, niños. Que mas puedo pedir?.
A los que me quieren por ser así de loca se los agradezco, no mucha gente es capaz de aguantar a una persona como yo que va por el mundo guardando recuerdos en su cabeza, sé que ahora soy grande pero me agrada ser niña, me agrada poder mirar a la gente a los ojos, sin sombras, con la mirada limpia y siempre mirando mas allá me agrada reír de buena gana, me agrada soñar, me agrada decir te quiero, me agrada mas decir las cosas a la cara, me agradan tantas cosas, pero lo que mas me agrada es poder ser yo...
Prometo no olvidarlo nunca...