miércoles

Todas las lunas, mi luna...

Mi luna, esa que está allá arriba, esa que nos ilumina, esa que brilla, esa, la que todos miran, es mía. Si, es mía, alguna vez me  la regalaron, no soy tan egoísta, se las presto, pero sólo para que la admiren, porque en su mas intimo interior es sólo mía...

Aprendí a amarla desde niña, me encantaba subir a la montaña sólo para admirar el campo iluminado por ella, el brillo que se reflejaba en el agua... Mi luna, señora bella, solitaria, luminosa...

A veces ella es un poco tímida, sólo deja que le vean un cachito o simplemente se esconde tras las nubes, aunque siempre está ahí, otras veces se siente glamorosa y se deja ver en todo su esplendor, así es ella un poquito cómo yo, pasa por momentos, estados que la representan, por eso me adueñé de ella...

Mi luna es solitaria, cuando ella brilla las estrellas se ven lejanas (las estrellas son envidiosas y la miran con resquemor), pero saben?, mi luna guarda un secreto, en ella vive mi ángel, ella lo cuida, a ella se lo encargué para que nunca se sienta solo y también porque sé que mi luna cómo mujer sabrá cuidarlo... 




"Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas"




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